Tarot readings
Portada
Lecturas
Sobremi
Tarot
Precios
Contacto

Sobre Lynne

Me gustaría compartir contigo parte de mi historia, para que puedas hacerte una idea de mi capacidad y experiencia como vidente. Cuando era pequeña no podía entender por qué cosas que eran obvias para mí provocaban enfado o incredulidad por parte de los adultos. Hasta que tuve más o menos 11 años no comprendí que las cosas que veía y sabía no eran obvias para todos los demás. Después comencé a preguntarme qué estaba mal conmigo, empecé a asustarme de las cosas que "veía" y decidí interrumpir este proceso y no ver más cosas. De hecho tuve mucho éxito y no fue hasta que estuve casada y tuve mi hijo mayor que las cosas empezaron a ocurrir y me vi finalmente forzada a hacer algo para que todo en mi vida encajara.

Cada vez que trataba de hablar con alguien sobre lo que me estaba pasando podía ver, hablando figuradamente, las persianas cerrarse, y tenía la sensación como si hubiera mucha "gente normal" y sólo una como yo. Pensé seriamente que me estaba volviendo loca... Afortunadamente para mí tenía un doctor muy comprensivo que me aseguró que no estaba loca, pero que sin embargo no era capaz de decirme por qué yo veía y sabía cosas sobre otros que no eran evidentes para los demás.

Finalmente tuve la gran fortuna de conocer a alguien que me escuchó y me dijo que yo era clarividente, y con la gente equivocada.

Tan pronto como tuve algo con lo que trabajar comencé a buscar toda la información que pude sobre el tema y, una vez más, tuve la "suerte" de conocer a alguien que me introdujo las cartas del Tarot. Previamente tenía una bola de cristal pero no era un buen modo de enfoque para mí. El también me explicó que la habilidad que yo tenía era como la electricidad y que lo que necesitaba era un interruptor para ayudarme a apagarla cuando no quería ver. Esto tenía sentido y con la práctica pude entrenarme a mí misma para "apagar" cuando no estaba mirando las cartas, lo cual me sirvió no sólo como punto de enfoque pero también como interruptor. En aquellos días a menudo echaba las cartas a mis amigos y estaba encantada con la exactitud de los resultados.

Al fin tenía las cosas más o menos bajo control y ésto me dio tiempo para mis propios pensamientos, evitando además que estuviera "sintonizando" con los problemas de los demás sin ser capaz de parar.

En esa época ya estaba divorciada y las cosas eran un poco difíciles económicamente, de modo que cuando mi nuevo compañero me sugirió poner un anuncio en el periódico local ofreciéndome a echar las cartas, me pareció una buena idea y lo hice.

Era 1970 y puedo decir honestamente que he estado trabajando como vidente profesional desde entonces, de modo que con 36 años de experiencia a mis espaldas me siento cualificada para ayudar y predecir para cualquier persona que desee una valoración realista de su situación y los potenciales desenlaces.

Hoy en día vivo a caballo entre Inglaterra y España, donde afortunadamente tengo muchos clientes fieles. No obstante, necesito expandirme, avanzar con los desarrollos tecnológicos y sentirme "al día". Creo que ésto es muy importante para todos aquellos que no veremos los sesenta de nuevo; ¡es tan fácil fosilizarse y volverse perezosa!

Dado que nunca he tenido la necesidad de anunciarme, éste es un nuevo comienzo para mí, y uno realmente excitante. Espero subirme al tren del siglo XXI en lo que es para mí un NUEVO MEDIO.

 

bar